Estás embaraza o estáis o queréis estarlo. Son muchas las emociones que surgen cuando te encuentras en este momento de tu vida. A veces todas estas emociones nos descolocan, abruman y sobrepasan, es normal… y más en esta sociedad donde estamos acostumbrados a qué muchas de las cosas que queremos las tenemos al instante, y prácticamente sin movernos de casa. No sabemos manejar la frustración, que las cosas no sean cuándo o cómo yo quiero, en definitiva no estamos acostumbrados a ESPERAR.

A veces esta ESPERA se hace dura porque no llega lo que queremos cuando queremos. Hemos decidido tener un tiempo para la pareja y cuando decido que quiero tener un bebé hay ciertas dificultades que no esperabas.

Esta espera es necesaria, nos sirve para que podamos colocar nuestras emociones, para que podamos aprender nuevas sensaciones, habilidades de afrontamiento de problemas y situaciones nuevas. No pretendas que la “espera” pase rápido, al revés, intenta conectar contigo mism@ y escuchar todo aquello que tu cuerpo y tú necesitáis.

En ocasiones, puedes necesitar hablar, ordenar y colocar situaciones emocionales vividas anteriormente, que están sin resolver y no nos dejan avanzar en nuestro día a día. Otras, te encuentras con mucha ansiedad, tristeza, estrés o situaciones complicadas… que no nos permiten prepararnos para un embarazo. Y cuando todo esto se coloca, es cuando por fin, te quedas embarazada. Parece como que hemos necesitado reordenar nuestra vida para poder acceder a la maternidad o paternidad.

El tiempo de embarazo, que es largo, está cargado de sueños, proyecciones e ilusiones que están por llegar. Quieres que salga todo bien y la incertidumbre de lo que va a llegar supone cierta angustia ya que las dudas son muchas (¿lo estaré haciendo bien? ¿seremos buenos padres?… ) todos queremos lo mejor para nuestros hijos y no nos damos cuenta que esa búsqueda de “lo mejor” puede suponer mucho desasosiego por querer controlar algo que en este momento no está en tus manos.

Por el contrario, si consigues centrarte en el momento presente, en el día a día y en lo que estás viviendo en ese presente, quizá te ayude a sentir paz y tranquilidad, a saber que las cosas se irán resolviendo cuando aparezcan y que de nada sirve proyectar a un futuro que no sabemos. Tu bebé, vuestro bebé, necesita que sus padres sepan vivir el día a día y que esta espera sea de disfrute.

¡Tómatelo con calma, conecta con tus NECESIDADES y respeta tus TIEMPOS! No tenemos que ser perfect@s, sólo ser nosotros mismos. Esperar con calma es posible.

Cuando las emociones tales como tristeza, ansiedad, estrés … nos sobrepasan demasiado y el bloqueo que sientes sea agobiante, tanto que no te deja avanzar en tu día a día, ir a terapia te puede ayudar. Es necesario hablar de ello y ser conscientes de lo que te pasa para poder buscar una manera de afrontarlo más saludable.

Si fuera así puedes consultarnos, estamos para ayudarte. Puedes contactar con PSICOLOGÍA ARROYOFRESNO.

TLF 678 417 209